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Este texto se escribió en 2007; creo que, como “visionaria”, he acertado en algo.

Ref:                   Habermas: El Occidente escindido, Ed. Trotta

EL 15 DE FEREBRO, o lo que une a los europeos

(Análisis firmado en común por J. Derridá y Jürgen Habermas)

Según ambos firmantes se hace urgente una transformación efectiva del derecho internacional y sus instituciones, concretamente, la ONU, fuera de todo eurocentrismo aplicando una praxis nueva y una distribución distinta de los poderes estatales dentro de la Tradición Neokantiana.

¿Qué dice Habermas? Partamos de una distinción preliminar: la diferencia estratégica de justificación de la Europa Continental (de tradición cosmopolitista kantiana) y la de las potencias anglosajonas (de tradición nacionalista liberal de Stuart Mill); a partir de esto, contemplemos la escisión europea.Habermas afirma que la esfera pública europea nació el día en el que Aznar invitó a los países partidarios de la guerra en Europa a manifestar su leadtad a la administración Bush a espaldas del resto de la Unión Europea, el 15 de Febrero de 2003, cuando, simultáneamente, se celebraron multitudinarias manifestaciones en Londes, Roma, Madrid, Barcelona, Belín y París que no lograron frenar la operación logística del despliegue militar. No sólo se actuó al margen de la Unión Europea sino, y ahí estriba la mayor gravedad, al margen de la opinión, manipulada o no, de los votantes y la ciudadanía, haciendo que los europeos se concienciaran del tremendo fracaso de su política exterior común, para lo cual se dotó en la Constitución Europea (ya votada, aun no cuando Habermas escribe) de un ministro europeo de asuntos exteriores (por cierto, que no sirvió de nada). Política ésta que habría de ser comunitaria en materias de exterior, seguridad y defensa, surgiendo de ahí – deseo de Habermas – una “fuerza de atracción” de la que ninguna nación miembro podría sustraerse porque no puede haber separatismos (por el propio interés ya de los países). Para empezar, tengamos en cuenta que Habermas considera que la guerra de Irak fue ilegal, el despliegue armamentístico fue ilegítimo: primero, porque la situación no justificaba la apelación al derecho de legítima defensa contra un ataque inminente o actual; segundo, porque no había tal resolución del Consejo de Seguridad que autorizase la intervención . Y una guerra, según Habermas, si es ilegal, entonces es ilegítima, independientemente de que la intención que se pretende conseguir con el éxito traducido en victoria sea normativamente deseable: es legítima la lucha contra el terrorismo para garantizar los derechos civiles garantizados por las Constituciones Occidentales, y esto se conseguiría mediante la actuación de redes internacionales, servicios secretos, rastreo de conexiones logísticas, &c. pero no mediante una guerra contra una Nación efectiva, ya que el terrorismo islámico ejerce una violencia no-estatal (¿o debería Habermas replantearse tal consideración y decir interestatal e imperialista?)

El problema es que Europa, la Unión Europea (no la unidad geográfica), no será una suerte de “Estado Federal” plurinacional, sino un Imperio depredador constituído frente a la Unión Soviética y frente a Estados Unidos, en torno al eje Franco-alemán, que cobra realidad efectiva. Pero las Naciones Históricas que lo forman se han unido en la U.E. bajo circunstancias muy diferentes a las que propiciaron la formación de EEUU (que no fue un “cúmulo” de naciones históricas); además, es necesario tener en cuenta, frente a todo idealismo, la incompatibilidad histórica de antiguas superpotencias imperiales y enemigas y la incompatibilidad lingüística de Europa. Europa no es una circunscripción política con antecedentes reales sino una región geográfica cuya coalición responde a fines prácticos ligados a la ONU, a un enriquecimiento económico,&c. pero no a aspiraciones “fraternales” y revolucionarias, por no hablar de extravangantes sugerencias de expandir ese imperio depredador hacia Naciones constituidas – y enemigas de las actualmente conformadoras de la UE – que ya nada tienen que ver con el pretendido marco idealista neokantiano de La paz perpétua y la Europa de los pueblos y Naciones (añadiríamos la dificultad de la indefinición de “pueblo” y “nación” en esta fórmula tan usada). No es sino una forma de intento de enfrentamiento contra el Imperio Estadounidense; enfrentamiento que se da por victorioso, tanto bélicamente como económicamente (el hecho de que el valor del € se sitúe por encima del valor del $ es motivo de autocomplacencia y exaltación tanto por los políticos de turno como por los medios de comunicación que, evidentemente, dependen de los anteriores), de modo que existiría una dialéctica de Estados – conflictiva – tanto en la intimidad de la UE como una dialéctica de Imperios – violenta – dada ahora a escala de sus relaciones con EEUU.

Que Habermas defiende la formación de un futuro Imperio Europeo (eso sí, con un valor normativo-moral “mejor”, desde sus presupuestos, que EEUU) es evidente cuando dice: «A nivel internacional y en el marco de la ONU, Europa debe poner su peso en la balanza para equilibrar el unilateralismo hegemónico de Estados Unidos» (Habermas, Ibid.p.48), y sin embargo reconoce que «la política de una ulterior amplicación de la UE choca hoy con los límites de los medios de gestión administrativa» . Son los cuidadanos los que deben manifestar su deseo de un espacio de libre competencia y una voluntad común una vez agotado el angosto proyecto de espacio euro económico y monetario. Así debe configurarse una «identidad europea», que haga ser conscientes de un «destino político común» (no dice cuál) para impedir que las «minorías derrotadas» obstruyan la voluntad de la mayoría (¿qué minorías han sido derrotadas y dónde?), considerando a los ciudadanos de otra nación de la UE como “uno de los nuestros” (se podría percibir una concepción particularista que evitaremos considerar).

Habermas da por supuesto una futura relación pacífica y armoniosa entre las naciones de todo Occidente, es decir, entre el Imperio Europeo y el Imperio Norteamericano, Canadá o Australia basándose en la racionalidad natural del Ser Humano , en un supuesto perfil espiritual que – a nuestro juicio y a ojos de la Historia – es “mucho suponer” porque ¿por qué iba a llevar la racionalidad del animal humano a la paz definitiva y a la alianza fraternal si es precisamente esa racionalidad la que, en un impulso o bien de defensa – normalmente preventiva – o bien de obtención de beneficios, da pie a una guerra, (da igual si por petróleo o por plátanos) y si toda la Historia Universal narra guerras y larguísimos conflictos con tal excelencia geoestratégica que sería necedad dudar de la capacidad racional de los individios que las llevaron a cabo? La guerra implica una planificación exhaustiva de los objetivos. Sería una absurdo y necio dudar de los méritos como estratega de Carlo Magno, si bien la violencia visceral o “pasional” ya no tiene un componente deliberativo (utilizando el lenguaje de Habermas), pero desde luego la guerra sí consta de tal deliberación. Aunque cuenta con la realidad de facto de la conciencia nacional (lenguas, literatura e historia) juzga como negativo, excluyente y exagüe el nacionalismo mientras que no implique un reconocimiento y admiración de las diferencias, que sería un rasgo a buscar en tal identidad común. Esa identidad nacería a la luz de la esfera pública como algo ya “construído”, siendo arbitrario sólo si fuese un constructo voluntarista, pero no una voluntad éticopolítica que se hace valer en la hermeneútica de los procesos de autocomprensión. Discrimina como formadoras de identidad, así, a las experiencias históricas de cada Nación Política particular

La UE es una forma de gobernar más allá del Estado Nacional, el cual tendría que relegarse a una posición defensiva (o puede que ni eso) y ceder su soberanía a Alemania, y un modelo para el mundo como Estados de Bienestar que “domestican” el capitalismo sin renunciar ni al libre mercado ni a la justicia social. Esto se debería a la sensibilidad y preferencia por la Ilustración (caracterización de signo claramente maniqueo), por una actitud optimista con respecto a los progresos técnicos, un orden internacional multilateral y regulado jurídicamente que se asocia a una política interior en el marco de una ONU reformada: es digno de celebrar la caída de Sadam pero no la vulneración del derecho internacional que ha supuesto la guerra de Irak. Como ilustrados que son los europeístas se contempla con recelo la injerencia entre política y religión en una sociedad secularizada en la que existe una “privatización de la fe” (la religión – y esto es algo que a menudo se olvida – no es algo íntimo y privado sino que trasciende a todos los ámbitos de la vida del individuo y a todas sus decisiones y por tanto ni es privado ni debe pretenderse que lo sea, es más, ni siquiera es posible, y aun menos cuando los templos son bien visibles y físicos), además, tal privatización de la fe traería consigo una invasión de creyentes vergonzantes (pero creyentes) cuyos actos, decisiones, &c. se mantendrían en el secreto, pero seguirían afectándonos a los demás, pero, ahora sí, sin posibilidad alguna de intervenir. La valoración política de las ideologías en competencia y la modernización capitalista «fomenta dudas» o «sensibilidad de los ciudadnos hacia las paradojas del progreso». Por otro lado, y en esta línea de pensamiento armonista, la ciudadanía pretende limitar al ejército estatal, restringirlo en sus funciones a escala global de los márgenes de acción soberana. Este abandono del eurocentrismo alimenta una esperanza kantiana para una política interior mundial.

También puedes ver:

Zafarrancho, Programa 12: “Contra Europa”

Listado de artículos sobre la UE en Izquierda Hispánica

España y la lengua española y su disolución en Europa

(Breve y pendiente de ampliación)

Parece que unir en la misma frase “feminismo” e “islam” es imposible y delirante, y teniendo en cuenta el verdadero islam, es decir, el efectivamente existente sobre la realidad (y no las iluminaciones o fantasias de algún deista de nación árabe) ,  es una extravagancia.

El asunto es mas fácil de lo que parece:

1) es cosa de conversas occidentales que obviamente no ven aceptable el verdadero islam y las condiciones a las que somete tal religión a las féminas; y

2) solo se puede entender este disparate cuando vemos que en realidad no hay ni islam ni feminismo. Se despoja de todos los elementos materiales al islam y se mantienen una serie de contenidos formales a los que llaman islam por no llamar de cualquier otra forma.

Crean así una suerte de religión a la carta para mujeres, en la que no hay pecado y todo queda entre ellas y Allah y, mediante sesudos argumentos filológicos y traducciones rebuscadas, se elimina ese indeseable elemento de misogia absoluta (del hiyab al abayah, nikab y burkas) .

Esto se hace negando el peso de la tradición como parte constitutiva (frente a la importancia que el verdadero islam da a la Sunna, las tibias destacan las contradicciones entre esta y el Corán, como si en el Corán no hubiese contradicción internamente), sea la tradición la desarrollada en los hadices o la propia de los países mahometanos y su Sharía.

Además, las traducciones que hacen de su libro sagrado son capciosas, rebuscadas y poco logicas. Tener que re-traducir el Corán cada día lo único que me sugiere es una incompetencia total de las autoridades del islam

No es que en el Sura hable de pegar a la mujer, es que yo tengo la mirada sucia y no se leer. Que vergüenza.

A unos días de las Elecciones a la presidencia de la Unión Europea por parte de España ha cerrado Naval Gijón, hoy. Esto debería dar que pensar, al menos a los votantes asturianos, sobre su “elección” del domingo que viene. Habermas y su séquito deberían estar contentos, ya que al fín se ha dejado en la calle a unos cuantos obreros españoles para emplear a obreros del Este… ¿O debería decir “explotar”? Por que, de hecho, con Unión o sin Unión Europea en los países del Este los sueldos del obrero son tan míseros que, sólo con la maña que tienen los pobres, pueden vivir de ellos, estirarlos y exprimirlos.Pero el ideólgo de la UE, Habermas, un rancio neokantiano, afirma que debemos sacrificar nuestros beneficios en pro de “ayudar” a los países recién integrados en la UE, aun cuando esto pudiese llegar a suponer la ruina de una Nación  por que las empresas encuentren mano barata y abundante en otra (eso está lejos de “ayudar”, ¿no?), muchas veces creada por intereses vergonzosos (como Kosovo), ya que debemos sentirnos ciudadanos de una nación cosmopolita moral (la Unión, nada menos). Esto de cosmopolita, pacíficaa y moral/ética (antes las diferenciaba insistentemente y ahora parece darle igual) me suena más propio de ingénuas y dulces carmelitas que de un ideólogo político como Habermas que, como de ingénuo no tiene nada, es de suponer que habla de mala fe pensando en las subvenciones que la U.E. habría dado a España, Italia, &c. y las cuales, como buen alemán que es, no son de su agrado. Como hoy me dijeron, eso de cosmopolita y moral es sólo “propio de monjas de clausura que viven en la civitas dei y hablan latín”. El elitista y poderoso Habermas pretende, a menudo con chantajeo emocional, obligarnos a involucrarnos como ciudadanos en una ¿nación? que no existe, además de reprochar nuestro pasotismo respecto a la famosa Constitución Europea.

También los Universitarios deberíamos habernos planteado y replanteado si merece la pena rodarles la pelota a los que quieren imponernos el Plan Bolonia, posiblemente referente a la universidad fascista boloñesa, convertida ahora en cúlmen y representación de la sublime Europa. Aunque España tiene muchas más razones que otras naciones para ser considerada Europa, el eje francoalemán nos margina, y además, no sé si habrá muchos más países que presten tan poco respeto y consideración hacia sus Universitarios como hace España. Eso por no entrar a debatir por qué la Universidad Española debería ser un calco de algunas Universidades europeas, y, por tanto, una mera copia de la estadounidense. Esto deja la educación universitaria en manos de las grandes empresas, que serán las que concederán pseudobecas (préstamos que estaremos pagando en mensualidades hasta que nos jubilemos) y las que darán empleo a los estudiantes, lo quepone en peligro seriamente el porvenir de ciertas licenciaturas, como por ejemplo, filosofía, filología clásica, y todas las que no tengan una  aparente utilidad en el mercado pletórico.

A nuestros bienamados políticos debería caérseles la cara de vergüenza defendiendo ante nosotros una Europa sublime y armoniosa, metafísica, que no existe, tras la cual hay, nada más y nada menos, el dominio feroz de los caciques del s. XXI, instaurados en los monopolios y en las instituciones. La capitalista y rival de EEUU, Unión Europea, está en manos de grands empresas que ponen en peligro el salario, la vivienda y la comida de muchísimas familias españolas… de la misma manera que la Europa de los pueblos, ese corro de la patata patético, pone en peligro a España y a su eutaxia.

Habermas, está usted coordialmente invitado – que lo sepa – a ir a explicarles sus ideas a los obreros de Naval Gijón que seguro le escuchen de buena gana. También Martha Nussbaum, Pettit, y demás ideólogos. Aunque me temo que decline usted mi invitación: se está muy bien “allá arriba”.

“Nuestra alternativa en Europa es ir a la cola y servir de rompeolas al Tercer Mundo, eligiendo la vía del capitalismo. Sorprende que la izquierda haya apostado por Europa.” (Gustavo Bueno)

Sobre el arte moderno

Publicado: 5 febrero 2009 en Opinión

¿Es arte todo lo que se coloca en los museos?
Después de la II Guerra Mundial, según este magnífico vídeo, y con el fin de desacreditar el realismo y el contenido sociopolítico del arte soviético, el Imperio realmente existente (ahora) puso en marcha su peculiar maquinaria artística… Vamos a verlo:

Video integrado


Gracias, Aroa, por mostrarme esta joya

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“Tema sensible”: este ensayo puede ser malinterpretado o servir a intereses completamente ajenos a los que yo no serviré.


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1. CONSIDERACIONES PREVIAS
Se hace evidente la necesidad de observar previamente al comienzo del ensayo la importancia mayúscula de las nuevas realidades tecnológicas que nos ponen frente a una investigación minuciosa acerca del origen de la vida en el útero materno, entre otras cosas, gracias a la investigación en laboratorios y a la experiencia ­ experiencia ésta de gran relevancia ­ en las nuevas y extendidas clínicas de fecundación in vitro; es necesario, pues, un planteamiento filosófico acerca del estatuto gnoseológico y ontológico [1] de la realidad científica del presente. También entrando en discusión acerca del estatuto de los anticonceptivos hormonales pre­coitales, como la ya famosa “píldora”, el parche o el anillo anticonceptivo; entran en esta misma discusión los métodos barrera y los métodos de anticoncepción natural. Pero la parte más importante de la discusión, creemos, debe centrarse en productos sociales ­ o “necesidades” ­ como la píldora del día después o píldora de urgencia, puesta frente al estatuto ontológico del producto temprano de la fecundación, o el aborto provocado, tema principal de este ensayo, y las posiciones e intereses políticos que lo justifican o lo censuran. (más…)

La A.M.A.L., la FIdA, el bus y demás perlas.

La AMAL (Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores, atentos  a la autodenominación para empezar) quiere lanzarse en representación de todos nosotros – me refiero a todos los ateos – alquilando un bus al estilo londinense en el que se exclama: “Problablemente Dios no existe; deja de preocuparte y disfruta de la vida”. El objetivo, según Albert Riba, fundador de la AMAL es hacer el ateísmo más visible y promover “que la gente piense para que no tome las decisiones por costumbre sino después de reflexionar, porque cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera”. Aludiendo a las manifestaciones de la Iglesia Católica en pro de la familia añaden “Ya es hora de que los ateos nos hagamos más visibles” reclamando donativos a una cuenta en La Caixa para “colocar dos grandes anuncios en la Plaza de Colón con el susodicho lema, tan grandes como lo que montan los obispos”.

En realidad esta actitud pánfila y panfletera no hace mayor daño a los creyentes – y de hecho, no se por qué nadie habría de pretender tal cosa – sino que deja en muy mal lugar a los ateos. La conducta obsesiva recurrente del ateísmo grosero y canalla se centra en la descalificación y persecuión contínua al Catolicismo, persecución excesiva y acrítica, arraigada más bien en motivos personales de índole psicológico y con unas críticas pueriles  basadas en ideologías irracionales e individualistas que, sinceramente, son agotadoras. Cosas curiosas del ateísmo canalla y el ateísmo grosero son, por ejemplo, cargar sus misiles en contra de la Iglesia Católica y olvidarse de los homosexuales ahorcados y la adúlteras lapidadas en el Islam; también es curiosa su moral claramente capitalista y neoliberal. De hecho, son muchos los ateos canallas que lejos de situarse en corrientes de la izquierda (normalmente éstos se caracterizarían por su grosería descarada y por su adhesión al movimiento anaquista) se sitúan en el liberalismo radical, y desde ahí propugnan un libertinaje (los placeres siempre liderando la Libertad: gula, lujuria, pereza) que no podrían practicar de ser creyentes. Es más, ni siquiera son ateos. En común está la irritable ya recurrencia a la metafísica idea de “Libertad”.

Este recurrencia a la Idea de Libertad se plasma bien en el propio nombre de la asociación que ha tomado la iniciativa: … Ateos y librepensadores. No sé bien qué es un pensador, porque hasta donde yo creía pensar es una actividad que todos los homo sapiens sapiens realizamos a cabo queramos o no. No soy capaz de imaginarme quién es un “pensador” porque no soy capaz de imaginarme quién no es un pensador. Tampoco hay una aclaración sobre “Libre”. Dado el hecho de que están inmersos en una cultura determinada que viene conformando su conciencia su pensamiento tiene una “libertad” más bien limitada al orden en el cual desarrollan los pensamientos y a una serie de opciones que ya les vienen dadas y que, como mucho, pueden ampliar y colaborar – o no- en la Historia de la Ciencia, de la Filosofía, de la Historia, de la encuadernación en tapas de cartón…  Tampoco entiendo por qué privan a los católicos (todas las demás religiones les resultan bellísimas, suele ser un denominador común) de su libertad; ya que promulgan tal Libertad metafísica (una esencia megárica sin consecuencias en términos de responsabilidades) como un derecho inalienable  para todos los ciudadanos me parece una medida hitleriana negarles a los católicos con DNI y Declaración de la Renta su status de ciudadanos. Dejando de un lado la sorna, Libertad está sin definir; sería una tarea importante a llevar a cabo antes de lanzar la lengua tan gratuitamente, aunque dudo que quieran abarcarla con tanta vida de la que disfrutar y tamaña falta de preocupaciones


“Problablemente Dios no existe; deja de preocuparte y disfruta de la vida”.

¿Problamente Dios no existe?

Como Materialista niego desde ya la existencia o posibilidad de existencia de sustancias vivientes incorpóreas. Dios ni existe, ni puede existir; esto es ateísmo.

Los “ateos librepensadores” resultan ser agnósticos (cosa que era de esperar ante semejantes chorradas), se quedan con la duda. Si Dios problamente no existe, problablemente sí existe. ¿Existe o no existe? Dado que también admiten la posibilidad de que exista tendría que dejar desde ahora de dirigirme a ellos como “ateos”, porque sencillamente no lo son; y dada esta posibilidad y esta creencia bastante más vergonzante, irracional e indecisa que la creencia firme en la Santísima Trinidad les recomiendo, desde ya, convertirse al catolicismo apostólico y romano (por creer en algo bastante más racional que al menos ya deberían conocer) porque si Dios no existe te mueres y fín de la historia, pero si existe y vas por ahí montando en autobuses tan ridículos cuando te mueras vas a tener que explicárselo.

¿Deja de preocuparte?

Los “ateos teístas” son tan felices y han alcanzado tal grado de perfección – son como Dios, para entenderse – que ahora resulta que, como no creen en este tipo – en Yavhé, porque Al-Lâh viene a ser más “respetable”, más poético, más cool –  no tienen preocupaciones. Si te van a sacar del piso a leñazos, si no llegas a fin de mes, si tienes un tumor mortal, súbete al bus y deja de preocuparte.

¿Disfruta de la vida?

Esta es mi parte favorita.Volvemos atrás y repetimos lo tocante a “deja de preocuparte”, pero ahora vamos a ver cómo detrás de todo este bochorno está la ideología emanada y suministrada del mercado pletórico; el consumidor de bienes (de ropa, de comida, de culto o de ateísmo, de ocio) satisfecho, individualista y hedonista se vanagloria y se jacta de su condición de marioneta capitalista (lo peor es que en la gran mayoría de las ocasiones ni siquiera lo reconocen). Un capitalista, repito, creado por la ideología liberalista que elimina la holización de los valores éticos; vuelvo a decirlo: hedonismo individualista, grosero y vulgar, un producto de consumo, un producto de mercado. Se olvida el colectivo y la sociedad española en su proceso de “ateización” se protestantiza y se apunta a la ideología liberal de la cual, por supuesto, también bebe a litros el socialfascismo (la socialdemocracia). Está claro, y cada vez en mayor medida, que en España no hay comunistas: hay socialdemócratas antisistema (socialfascistas, al fín y al cabo). Eso, como mucho. Además, esta nematología está bien respaldada (y subvencionada) por las Instituciones.

Desde luego, cuando Marx se refería a la religión como opio del pueblo – ahora hay otros opios más potentes y cuya venta y consumo requiere un esfuerzo muchísimo menor, ahí es donde está el quid – no lo hacía con la intención de que los sujetos se individualizaran en el mercado pletórico y derivasen al anarquismo-capitalista del placer; en su mente no estaba aquello de vicios privados-virtudes públicas. Marx no hablaba de “felicidad”, de “disfrutar de la vida” (¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?), de “no preocuparse” (era un hombre muy preocupado; de hecho le preocupaba que la religión que los proletarios se suministraran a sí mismos para hacer más llevadera su existencia les alejase de grandes e importantes preocupaciones; igualmente Lenin: la religión-opio suministrada al proletariado por la burguesía “despreocupaba” a los proletarios y les alejaba de la Revolución). Desde luego cualquier marxista debería huir del ateísmo canalla, por coherencia, y del ateísmo grosero, por decencia; aun concediendo lo que yo he puesto bien en duda, a saber, que fueran ateos.

Retórica de la felicidad rematada con frases espiritualistas, chistes – sobre todo gráficos – que no tienen gracia alguna o argumentos de analfabetos funcionales es todo lo que estos “ateos” han podido aportarme. Lo del bus ya es el colmo de la estupidez. Sólo queda preguntarles si están de guasa.

Es gran verdad aquello que decía Cherteston: “Cuando uno deja de creer en Dios enseguida cree en cualquier cosa”. Estudiemos,no sea que nos acabe sucediendo lo mismo