Posts etiquetados ‘ciencia’

Desde el blog La ciencia y sus demonios nos llega este manifiesto

MANIFIESTO POR UNA UNIVERSIDAD LIBRE DE PSEUDOCIENCIA Y OSCURANTISMO

Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:

Sigue leyendo y FIRMA EL MANIFIESTO aquí


“Tema sensible”: este ensayo puede ser malinterpretado o servir a intereses completamente ajenos a los que yo no serviré.


Safe Creative #0901192432887
Con objeto de evitar tergiversaciones interesadas, citas fuera de contexto o usos ilícitos en general, el ensayo se encuentra protegido con licencia Save Creative-Todos los derechos reservados.

Éste podrá, eso sí, usarse con permiso y revisión previa de lo publicado.

1. CONSIDERACIONES PREVIAS
Se hace evidente la necesidad de observar previamente al comienzo del ensayo la importancia mayúscula de las nuevas realidades tecnológicas que nos ponen frente a una investigación minuciosa acerca del origen de la vida en el útero materno, entre otras cosas, gracias a la investigación en laboratorios y a la experiencia ­ experiencia ésta de gran relevancia ­ en las nuevas y extendidas clínicas de fecundación in vitro; es necesario, pues, un planteamiento filosófico acerca del estatuto gnoseológico y ontológico [1] de la realidad científica del presente. También entrando en discusión acerca del estatuto de los anticonceptivos hormonales pre­coitales, como la ya famosa “píldora”, el parche o el anillo anticonceptivo; entran en esta misma discusión los métodos barrera y los métodos de anticoncepción natural. Pero la parte más importante de la discusión, creemos, debe centrarse en productos sociales ­ o “necesidades” ­ como la píldora del día después o píldora de urgencia, puesta frente al estatuto ontológico del producto temprano de la fecundación, o el aborto provocado, tema principal de este ensayo, y las posiciones e intereses políticos que lo justifican o lo censuran. (más…)

darwin_day

El 12 de febrero de 2009 se celebrará el bicentenario del nacimiento de Darwin, el celebérrimo autor de El origen de las especies y descubridor de la teoría de la Evolución Biológica, la cual se ocupa principalmente de tres materias: El hecho de la evolución – el cambio de las especies del presente con respecto a sus antepasados comunes -, la historia de la evolución, que narra las relaciones de tales parentescos y la causa de la evolución de dichos organismos. Las evidencias a favor del que los animales actuales son descendientes modificados de antepasados comunes son fortalecidas con cada nuevo hallazgo científico, tratándose de una tesis sólida cuya puesta en duda no se entendería sin darse cuenta primeramente de la ideología dominante en los tres países donde la evidencia evolutiva es tomada por un gran porcentaje de la población como falsa, a saber, Turquía (sólo un 20% de la población se decide a favor de la teoría de la evolución en un país clarísimamente influenciado por su confesión religiosa islámica), EEUU (donde la polémica es célebre ya desde principios de siglo imponiéndose progresivamente las tres generaciones de Creacionismo y donde un 50% de la población se encuentra convencida acerca de la veracidad del Diseño Inteligente) y Letonia (existe un 40% de ciudadanos que toman en cuenta a Darwin, pero un 25% continúa negando la fiabilidad de tal tesis). A pesar de que las pruebas se decantan en pro de la teoría evolutiva siguen existiendo grupos que la niegan, siempre influenciados por la religión o por el fundamentalismo político marxiano. Sin embargo, y en palabras del biólogo Dobzhansky, “es casi imposible hacer biología al margen de las explicaciones evolucionistas”.

Itinerario del Beagle

Itinerario del Beagle

Al emprender Charles Darwin su viaje en el Beagle descubre huesos fósiles que pertenecieron a grandes mamíferos en Sur América, además de la observación de pájaros (los célebres pinzones), tortugas y grandes lagartos, cuyo aspecto (fenotípico) variaba de un emplazamiento a otro debido al aislamiento reproductivo. Estos hallazgos generaron un interés en el joven Darwin acerca de cómo se originaban y desarrollaban las especies, elaborando una serie de cuadernos durante un larguísimo periodo de tiempo que acabaría dando lugar mucho después a la exposición en 1858 de Darwin y Wallace en la Linnean Society londinense de la teoría publicada ya en 1859,On the origin of Species, que no sólo daba cuenta de la Teoría de la Evolución Natural sino de la aun controvertida tesis de la Selección Natural. La selección natural trata las ventajas hereditarias que aumentan las posibilidades de supervivencia y reproducción – es decir, las ventajas adaptativas – para que éstas sean mejor que las de otros individuos, aunque siempre a costa de mermas y alternativas menos ventajosas.

La discusión actual sobre la Selección Natural – dejando de un lado la discusión teológica de la Iglesia Católica que, aun aceptando la Evolución no acepta dicho mecanismo – se centra en algo que ésta no cubre adecuadamente: los mecanismos macroevolutivos. La selección natural no sirve en aquellos casos en los que, por catástrofes determinantes, se ha extinguido toda una especie, por ejemplo, los dinosaurios o la gran extinción del Cámbrico. También encontramos cierta problemática cuando descendemos en la escala filogenética. Sin embargo deberíamos interpretar que en ese momento donde ya la Evolución no sirve para tratar dichos materiales y fenómenos es donde aparece un indicio sólido de que los procesos considerados no son categoriales y nos conducen a teorías metafísicas incapaces de ejercer un progressus de nuevo hacia los fenómenos, ejerciendo la crítica a estas teorías desde un concepto de materia y tiempo en un sentido ontológico-general; existe también una corriente reduccionista que pretende entender únicamente desde la física estos procesos J.C. Smart o E. Naguel. En tercer lugar, dadas las nuevas tecnologías bio-médicas resulta difícil afirmar la validez del mecanismo de la selección natural en el filum de homo sapiens sapiens actual (la medicina subsanaría las carencias de los menos aptos). Sin embargo, al no considerar Darwin la obra de Spencer no deberíamos entender que se podría aplicar este modelo a escala social, así como tampoco consideraba (Ver: Autobiografía) los paralelismos entre la Historia Política y la Historia Evolutiva, aunque sí la trasladaba a las razas. Por último, supone una dificultad tomar la Teoría de la Evolución como una totalidad atributiva que permita hablar de una “Historia Científica Total”.

Árbol evolutivo de los pinzones

Árbol evolutivo de los pinzones

<img src="

Sin embargo, las dificultades de modelo original de 1859 se van progresivamente solucionadas con las recientes disciplinas que corrigen y aportan pruebas nuevas: genética, bioquímica, etología y biología molecular son una base sólida donde obtener evidencias. Muestran éstas que muchas clases de organismos extintos poseían formas completamente dispares de las propias de los actualmente existentes, p.e., el Archaeopterys o el Tiktaalik. Así, los tetrápodos evolucionaron a partir de los corsopterigios y el Tiktaalik supone un intermedio entre los peces y dichos tetrápodos. Los fósiles de homínidos más antiguos que conocemos tienen entre 6 y 7 millones de años (Sahelanthropus); otros serían el Ardipithecus (4 millones de años) o el Australopithecus (3,5 millones de años). El Homo Habilis posee un cráneo mayor – ventaja evolutiva – y data de hace 2 millones de años, pero su perímetro encefálico es menor que el del Homo Erectus (1,7 millones de años), evolucionando éste en África y hallándose restos en África, China, Oriente Medio y Europa. Se cree que la transición de Homo erectus a Homo sapiens comenzó hace ya 420000 años. Cien años después de Darwin se descubre la estructura de doble hélice (ADN), aportando las evidencias más sólidas. Así, los nuevos estudios poseen ventajes sobre la paleontología tradicional o la anatomía comparada: la información genética es fácilmente cuantificable, es universal y goza de multiplicidad.

Los factores ajenos a la ciencia biológica que ponen límite al escrito originario no forman parte sino de la historia natural – sobre todo las extinciones masivas – cumpliendo una función gnoseológica en función con el modelo de evolución biológica y siendo materiales que nos expulsan de la inmanencia del campo de la biología. Sin embargo, la verdad del teorema darwiniano es indudable: la riqueza de sus materiales procedentes de distintas vías aporta una riqueza y solidez de la que no gozan los estudios de Matthew, Wells o Wallace.

Documentos

Caso Lysenko

Darwin, en Wikipedia

David Alvargonzález: El darwinismo visto desde el materialismo filosófico.

Expondré de un modo muy breve – tan breve que no hace justicia ni mucho menos a la TCC – y accesible a todo tipo de lectores el concepto de Ciencia y si, a partir de este, podría hablarse con propiedad de “Ciencia Política”desde la Teoría del Cierre Categorial y el Ensayo sobre las categorías de las ciencias políticas de Gustavo Bueno.

¿Qué es “Ciencia”?

Previamente a alcanzar una respuesta a cuestión de si hay o no una ciencia política será necesario esbozar previamente qué sería eso llamado “ciencia” desde los presupuestos materialistas de Gustavo Bueno. Comencemos explicando que su punto de arranque presupone cuatro acepciones históricas del concepto de ciencia:

  1. Un “saber hacer”, tanto agere como facere, encarnaría la definición previamente a Aristóteles

  2. La Ciencia sería definida por Aristóteles – y también durante todo el medievo e incluso en la modernidad incluyéndose así bajo el rótulo de “ciencia” disciplinas como la teología, la mariología, &c. – como un sistema de proposiciones derivados de principios

  3. Tras el desarrollo de la física moderna la ciencia consistirá más bien en la articulación positiva de contenidos según el método de observación y experimentación aplicado sobre campos naturales. Nos centraremos en esta acepción.

  4. A partir del s. XX existirán múltiples intentos de hacer ciencia partiendo de los contenidos sociales.

Existe una pluralidad de ciencias categoriales y no una ciencia unívoca, enlazando esto con la necesidad de atenerse a dos principios básicos en el análisis de las totalidades corpóreas: el principio de individuación y el principio de unidad.

A partir de eso se dibuja una teoría de la ciencia donde pueda existir una gnoseología y una idea de ciencia dialécticamente razonada, asumiento también un listado de familias de teorías de la ciencia según traten la materia (lo que procede del campo a investigar) y la forma en la que esa materia se organiza y plasma, que son el descripcionismo – concepción de verdad como aletheia –, el teoreticismo – verdad como coherencia –, el adecuacionismo – verdad como correspondencia – y el materialismo gnoseológico que trata la verdad como identidad sintética.

Las ciencias no sería simplemente la descripción de hechos empíricos absolutos ni lo resultante de modelos lógicos a priori elaborados, ni ambas cosas unidas, sino construcciones holóticas cuyas partes formales se unen conectivamente y establecen círculos de concatenación operatoria a medida que los elementos comprometidos en cada campo se van entretejiendo. Por tanto, además de tener en cuenta observaciones, proposiciones, enunciados científicos &c., es necesario pretar atención a los sujetos operatorios implicados, los laboratorios, aparatos y materiales, las condiciones y contexto político-social…en torno a lo cual la ciencia organiza y reorganiza constantemente sus materiales dentro de un espacio gnoseológico que se erige sobre sus partes formales articulándose sobre 3 ejes y 9 figuras:

EJE SINTÁCTICO

Términos

Relaciones

Operaciones

EJE SEMÁNTICO

Referencias fisicalistas

Fenómenos

Estructuras esenciales

EJE PRAGMÁTICO

Autologismos

Dialogismos

Normas

La Verdad como Identidad Sintética resulta de un sistema de operaciones en el que confluyen varios cursos operatorios a partir de un racimo de teoremas que puede propagarse conformando un espacio inmanente que configure un circuito procesual impersonal: «Sin el sujeto la identidad no se produciría, pero la identidad no esta en el sujeto sino en las cosas hechas por el sujeto.».[verum est factum en ESTE caso]

La dificultad que encontramos en las ciencias humanas para denominarlas tal es su incapacidad para neutralizar el sujeto gnoseológico; resulta que este sujeto gnoseológico, en tanto humano, se mueve como sujeto cognoscente en el plano de los fenómenos, como sujeto dialógico en el plano pragmático y como sujeto operatorio (he ahí la dificultad) en el plano sintáctico. Otra dificultad es que las operaciones de análisis y síntesis en las que está involucrado ese sujeto como sujeto operatorio que no puede dejar de ser son fenoménico-apotéticas y las ciencias tan sólo cierran cuando las relaciones fenoménicas son físico-contiguas. Lo verdaderamente problemático, entonces, es que los humanos forman parte de los campos como sujetos gnoseológicos y como sujetos temáticos, así que es imposible una segregación del sujeto operatorio, y por tanto no logran el estado óptimo de cientificidad, suficiente para considerarlas ciencias positivas. Sin embargo, sí tienes algo de científicas, y su característica es el doble plano en el que se mueven (pero no pueden desprenderse):

  • Alfa operatorio: regressus de los fenómenos a las estructuras-esencias

  • Beta operatorio: produce una “identidad metodológica entre el sujeto temático y el sujeto gnoseológico”.

Podríamos pues comenzar por decir que la institucionalidad académica de la licenciatura de Ciencias Políticas se propagó a partir de su asunción del patrón del paradigma de las ciencias naturales de forma “popperiana”: obervar, verificar y obtener ratificaciones experimentales posibles de falsar. Pero rápido se ven los problemas de categoricidad que implica, sobre todo en el campo (las ciencias no tienen objeto, sino campo, o “conjunto de elementos enclasados y relacionados para realizar operaciones entre ellos y componer términos”), porque no resultan nada claras las respuestas a cómo se identifican los términos del plano sintácticos (¿clases, Estados,…?) y decidir tal cosa implica una toma de postura ideológica. El cierre categorial en la “Ciencia Política” es imposible, no tanto una clasificación de los “saberes políticos”:

  • Adquiridos por experiencia

  • En fase empírica: sociología, historia y antropología política

  • En fase doctrinal: p.e. Derecho político

  • Filosofía Política

Todos los derechos reservados.